La Vegetación de las Areas Riparianas, su efecto en la Cuenca y en las Presas Hidroeléctricas y la generación de energía
El desastre ambiental por erosión en la zona de las altas cuencas del Sistema Hídrico del Río Neuquén, así como en algunos sectores de la cuenca del Río Limay (ríos Quillén, Aluminé, Catan Lil, Malleo), especialmente en campos fiscales, aunque también en menor medida en tramos de los ríos mencionados que cruzan por propiedades privadas, presenta una característica común, y es la ausencia de vegetación ripariana o su deterioro y retroceso, por acción de las crecidas violentas, el sobrepastoreo con animales y la destrucción de orillas por pisoteo de animales y arrastre aluvional.
Hay otro elemento destructor de las áreas riparianas y es la construcción de caminos hacia el río y adyacentes a él, así como todo movimiento de suelos en estas áreas.
Las áreas riparianas, que así se denominan a las áreas de costa de ríos, lagos y humedales, representan la más valiosa porción de terreno, ya que actúan como amortiguador de crecidas y también como esponja para retener agua, así como para evitar la creación de barrancos por destrucción de las costas.
También son las zonas donde se encuentra la mayor cantidad de forraje verde y arboledas, sirviéndo no sólo de hábitat para aves y fauna menor, sino como protección y refugio para animales pequeños y para los peces, que se esconden en pozones a la sombra de estas arboledas, ramas y raíces de vegetación.
Fundamentalmente las áreas riparianas con su vegetación mantienen la biodiversidad al mantener la calidad y pureza del agua atrapando los sedimentos, filtrando tanto el agua de los torrentes que desembocan en el río como la misma agua de éste.
La función principal de conservación de la vegetación ripariana es la de proteger y construír costas al filtrar, depositar y retener los sedimentos mencionados en la zona del amortiguador verde en la costa de los cursos de agua, y en los lagos impidiendo la re-suspensión de sedimentos.
La vegetación costera también almacena agua de lluvia, de crecidas del propio río y también de los afluentes y torrentes de escurrimiento de lluvias y deshielos que van a dar al río, y así actúa como una reserva de superficie.
También tiene el efecto de recargar los acuíferos y disipar la energía destructiva del oleaje y la presión del hielo en invierno.
Y tiene un efecto importante para la generación de energía eléctrica en las presas hidroeléctricas río abajo, ya que esta vegetación ripariana contribuye a mantener los caudales medios de agua a lo largo del año, al alimentar los acuíferos, reteniéndo la humedad y elevando las napas de agua, lo cual tendría el efecto de eliminar la baja generación de energía por falta de agua en las represas por la simple razón de que mucha de esa agua que los diques deben erogar improductivamente en invierno y primavera durante las crecidas por lluvias y deshielos, si la vegetación ripariana estuviera en buenas condiciones, se absorbería en el terreno en las altas cuencas, alimentando los arroyos y vertientes todo el año, incluyendo el verano.
Los desastres por crecidas devastadoras que hemos tenido y que vamos a tener tienen una cura:
Recuperar la vegetación ripariana en la red de afluentes del Río Neuquén y Limay, y forestar los faldeos de estas cuencas con exóticos y nativas, pudiéndo en una segunda etapa eliminarse los exóticos para que permanezca sólo la vegetación nativa, ya recuperada y fuerte.
Asimismo, se deberían aplicar técnicas como el river bank fencing, que consiste en el alambrado de las costas de los ríos a cierta distancia del punto de máxima creciente, para evitar que los animales pisoteen y destruyan el suelo en la costa.
Desde ya habría que construír aguadas para los animales y colocar tranqueras para el paso del personal de estancias y pescadores hacia el río en los lugares donde hay accesos de pesca, siendo esencial realizar los estudios de impacto ambiental donde se planea construír nuevos accesos, para evitar movimientos de suelo innecesarios o incorrectos, lo cual produce erosión y elimina hábitat de peces.
Trataremos esta problemática de los ríos patagónicos en este nuevo BLOG titulado: “Ríos patagónicos: ecosistema en peligro”, al cual iremos incorporando prueba fotográfica y textos en los próximos meses.
Para lograr la recuperación de las cuencas habrá que transformar a los crianceros en forestadores, como ya hemos explicado en nuestro BLOG y cartas de lectores.
Nuestro primer deber como ciudadanos es conservar el ecosistema y cuidar el medio ambiente para la posteridad aunque tengamos que sacrificar o restringir “derechos” en pos de este objetivo, porque nada es más importante que salvar nuestro planeta.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Cuencas Degradadas
Cuencas degradadas
Los ríos patagónicos, especialmente en la Provincia de Neuquén, padecen un acelerado proceso de destrucción de costas con retroceso y desaparición de la vegetación ripariana y formación de barrancos, así como en muchos sectores, el río está horadando las costas ya degradadas, donde colapsan y caen a su cauce grandes pedazos de suelo.
Esto se debe a que el suelo en las altas cuencas, al estar erosionado, no absorbe las precipitaciones y estos torrentes arrastran violentamente vegetación arrancada, barro y sedimentos arenosos.
Así, se destruye también el ecosistema, ya que desaparece hábitat para los peces, se destruye la biodiversidad y así, la pesca es cada vez peor, mientras por otro lado aumenta el número de pescadores deportivos, que tienen derecho a gozar con moderación de los ríos públicos y que con su contribución económica constituyen un esencial factor en las economías regionales.
Los ríos patagónicos, especialmente en la Provincia de Neuquén, padecen un acelerado proceso de destrucción de costas con retroceso y desaparición de la vegetación ripariana y formación de barrancos, así como en muchos sectores, el río está horadando las costas ya degradadas, donde colapsan y caen a su cauce grandes pedazos de suelo.
Esto se debe a que el suelo en las altas cuencas, al estar erosionado, no absorbe las precipitaciones y estos torrentes arrastran violentamente vegetación arrancada, barro y sedimentos arenosos.
Así, se destruye también el ecosistema, ya que desaparece hábitat para los peces, se destruye la biodiversidad y así, la pesca es cada vez peor, mientras por otro lado aumenta el número de pescadores deportivos, que tienen derecho a gozar con moderación de los ríos públicos y que con su contribución económica constituyen un esencial factor en las economías regionales.
Ríos Patagonicos: ecosistema en peligro
Ríos patagónicos: ecosistema en peligro
En mi BLOG: “Patagonia erosionada, diques y forestación” cuyo LINK es: http://patagoniamedioambiente.blogspot.com/ , he documentado con prueba fotográfica y textos explicativos, la terrible condición de las altas cuencas del sistema hídrico del Río Neuquén, especialmente en la zona de la sub-cuenca Covunco de este sistema, en el área de los afluentes del Río Covunco: Arroyo Los Toldos, Las Canoas, Los Gringos, Carreri, Primeros Pinos, Guayapa y otros pequeños tributarios.
También he relevado fotográficamente el área del Arroyo Llano Blanco, que desemboca en la Laguna Blanca en el PN de ese nombre y que pertenece a la cuenca del Río Limay.
Todos los arroyos mencionados se encuentran en la zona de la divisoria de aguas de la Provincia de Neuquén.
En mi BLOG advierto de la terrible condición de esta sub-cuenca por erosión terminal causada por sobrepastoreo con chivas, lo cual ha eliminado casi completamente la vegetación y esto ha causado que el viento y el agua literalmente volaran el suelo.
Hay faldeos a punto de colapso, al igual que los bosques de araucarias, coihues, lengas y ñires.
La poca vegetación que queda está en pedestal al igual que muchos ejemplares de araucarias y otros árboles tienen sus raíces al descubierto.
Se pueden leer allí mis cartas a los funcionarios, a los organismos y reparticiones públicas responsables y mis cartas de lectores al Diario Río Negro, denunciando el desastre ambiental y advirtiendo del posible colapso catastrófico de una presa.
El cambio climático traerá sequía y lluvias torrenciales en episodios catastróficos y la condición del suelo en las cuencas fuera de los Parques Nacionales determina la alta probabilidad de un aluvión incontenible de barro y sedimentos en el caso de lluvias torrenciales como las de 1975.
En mi carta a Diario Río Negro de 22 de abril de 2006, yo advertía a la población y autoridades de un inminente desastre en el norte neuquino, porque yo venía observando el estado de esas cuencas. Ese desastre ocurrió en Julio de ese año, llevándose veinte puentes, rutas y destruyendo costas y propiedad.
El Estado acudió con ayuda y $100 millones, usándo la catástrofe de la que era responsable por sus malas políticas públicas para hacer proselitismo electoral.
La Corporación Política, todos los partidos por igual, tiene responsabilidad por la destrucción del medio ambiente y los ciudadanos, a través de nuestra acción cívica, debemos cambiar esto.
En mi BLOG: “Patagonia erosionada, diques y forestación” cuyo LINK es: http://patagoniamedioambiente.blogspot.com/ , he documentado con prueba fotográfica y textos explicativos, la terrible condición de las altas cuencas del sistema hídrico del Río Neuquén, especialmente en la zona de la sub-cuenca Covunco de este sistema, en el área de los afluentes del Río Covunco: Arroyo Los Toldos, Las Canoas, Los Gringos, Carreri, Primeros Pinos, Guayapa y otros pequeños tributarios.
También he relevado fotográficamente el área del Arroyo Llano Blanco, que desemboca en la Laguna Blanca en el PN de ese nombre y que pertenece a la cuenca del Río Limay.
Todos los arroyos mencionados se encuentran en la zona de la divisoria de aguas de la Provincia de Neuquén.
En mi BLOG advierto de la terrible condición de esta sub-cuenca por erosión terminal causada por sobrepastoreo con chivas, lo cual ha eliminado casi completamente la vegetación y esto ha causado que el viento y el agua literalmente volaran el suelo.
Hay faldeos a punto de colapso, al igual que los bosques de araucarias, coihues, lengas y ñires.
La poca vegetación que queda está en pedestal al igual que muchos ejemplares de araucarias y otros árboles tienen sus raíces al descubierto.
Se pueden leer allí mis cartas a los funcionarios, a los organismos y reparticiones públicas responsables y mis cartas de lectores al Diario Río Negro, denunciando el desastre ambiental y advirtiendo del posible colapso catastrófico de una presa.
El cambio climático traerá sequía y lluvias torrenciales en episodios catastróficos y la condición del suelo en las cuencas fuera de los Parques Nacionales determina la alta probabilidad de un aluvión incontenible de barro y sedimentos en el caso de lluvias torrenciales como las de 1975.
En mi carta a Diario Río Negro de 22 de abril de 2006, yo advertía a la población y autoridades de un inminente desastre en el norte neuquino, porque yo venía observando el estado de esas cuencas. Ese desastre ocurrió en Julio de ese año, llevándose veinte puentes, rutas y destruyendo costas y propiedad.
El Estado acudió con ayuda y $100 millones, usándo la catástrofe de la que era responsable por sus malas políticas públicas para hacer proselitismo electoral.
La Corporación Política, todos los partidos por igual, tiene responsabilidad por la destrucción del medio ambiente y los ciudadanos, a través de nuestra acción cívica, debemos cambiar esto.
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